Canción De Caminantes
M.E.Walsh
Porque el camino es árido y desalienta.
Porque tenemos miedo de andar a tientas
Porque esperando a solas poco se alcanza
Valen mas los temores que una esperanza
Dame la mano y vamos ya,
dame la mano y vamos ya.
Si por delicadeza perdí mi vida
Quiero ganar la tuya por decidida.
Porque el silencio es cruel peligroso el viaje
Yo te doy mi canción tu me das coraje.
Dame la mano y vamos ya,
dame la mano y vamos ya.
Animo nos daremos a cada paso
Animo compartiendo la sed y el vaso
Animo que aunque hallamos envejecido
Siempre el dolor parece recién nacido.
Dame la mano y vamos ya,
dame la mano y vamos ya.
Porque la vida es poca la muerte mucha
Porque no hay guerra pero sigue la lucha
Siempre nos separaron los que dominan
Pero sabemos que hoy eso se termina.
Dame la mano y vamos ya,
dame la mano y vamos ya.
jueves, 12 de febrero de 2009
martes, 13 de enero de 2009
Acá está el otro.

Había una vez un rey grande, en un país chiquito.
En el país chiquito vivían hombres, mujeres y niños.
Pero el rey nunca hablaba con ellos, solamente les ordenaba.
Y como no hablaba con ellos, no sabía lo que querían; y si por casualidad los sabía, no le interesaba.
El rey grande del país chiquito, ordenaba, solamente ordenaba: ordenaba esto, aquello y lo de más allá, que hablaran o que no hablaran, que hicieran así o que hicieran asá.
Tantas órdenes dio, que un día no tuvo más cosas para ordenar.
Entonces se encerró en su castillo y pensó, hasta que se decidió: “Ordenare que todos pinten sus casa de gris”.
Y todos pintaron sus casas de gris.
Todos menos uno; uno que estaba sentado mirando el cielo y vio pasar una paloma roja, azul y blanca.
“¡Oh, qué linda!, dijo maravillado, “pintaré mi casa de rojo, azul y blanco!”.
Y la pintó nomás.
Cuando el rey miró desde su torre y vio entre las casas grises una roja, azul y blanca, se cayó de espaldas una vez, pero enseguida se levantó y ordenó a sus guardias:
—¡Traigan inmediatamente a uno que pintó su casa de rojo, azul y blanco!
Los guardias aprontaron sus ojos para verlo todo, sus orejas para oír y se marcharon.
Pero mientras llegaban a la casa de “uno”, otro que viva en la casa vecina dijo:
“Qué linda casa; yo también pintaré la mía así”.
Y la pintó nomás.
Entonces cuando los guardias llegaron, no supieron cuál era la casa de uno y cuál la casa de otro, así que regresaron al castillo y hablaron con el rey.
—¡No puede ser —dijo el rey, y miró desde la torre. Al ver lo que vio se cayo de espaldas dos veces, pero enseguida se levantó. Y ordenó a sus guardias:
—Me traen a uno y a otro, ¡inmediatamente!
Pero ya un tercero había visto las dos casas de rojo, azul y blanco y en un instante pintó la suya.
*
Los guardias no tuvieron más remedio que regresar y preguntarle al rey:
—¿Qué hacemos, traemos a uno, a otro y a otro?
Entonces el rey se cayó de espaldas tres veces, y los guardias tuvieron que ayudarlo a levantarse.
—¡Traen a los tres! —dijo en cuanto estuvo levantado. Pero cuando los guardias bajaron, no había tres casas pintadas.
Había 333.333.
—Bueno— dijeron los guardias cuando terminaron de contarlas. —Se lo diremos al rey.
Y el rey se cayó de espaldas una vez, dos, cuatro, ocho, dieciséis, treinta y dos, sesenta y cuatro y ciento veintiocho veces.
Mientras se caía y lo levantaban, el rey ordenaba.
—¡Que me traigan todo lo que sea rojo, azul y blanco!
Los guardias bajaron ligerito.
*
En la ciudad había 333.333 casas rojas, azules y blancas, y las aceras eran rojas, azules y blancas, y los perros metían las colas en los tachos de pintura y luego se sacudían al lado de los árboles, los jinetes con sus ropas recién pintadas subían a los caballos y los caballos al galopar dejaban los caminos pintados; y las palomas mojaban sus patitas en los charcos de pintura que brillaban al sol, luego volaban a los palomares, y los palomeros pintaban las alas de las palomas así que cuando estas volaban por el cielo parecían barriles de colores: y todos las miraban y se sentían muy contentos.
*
Todo era rojo, azul y blanco.
Todo menos el rey, sus guardias y el castillo.
—¡Todo aquel que sea rojo, azul y banco debe marchar inmediatamente al castillo! ¡El rey lo ordena! —dijeron los guardias. Y todos hombres, mujeres, niños, ancianos, caballos, perros y pájaros, gatos y palomas, todos los que podían marchar, llegaron al castillo. Eran tantos, tantos, y estaban tan entusiasmados, que al momento el castillo, las murallas, los fosos, los estandartes, las banderas, quedaron de color rojo azul y blanco.
Y los guardias también.
Entonces el rey se cayó de espaldas una sola vez, pero tan fuerte que no se levantó más.
*
El rey de la comarca vecina, al mirar desde lo alto de su torre dijo:
—Algo ha sucedido, el rey del país chiquito ha cambiado el color de sus estandartes, enviaré a mis emisarios para que averigüen lo que ha sucedido.
—¿Qué ha sucedido?, ¿qué ha sucedido? —preguntaron los emisarios, cuando estuvieron en presencia del rey.
Pero el rey grande del país chiquito estaba tan caído, que ni siquiera podía contestar.
*
Entonces “uno” dijo:
—Resulta que yo estaba en la puerta de mi casa, tomando el fresco, mirando el cielo, y vi pasar una paloma roja, azul y blanca, y entonces... y siguió contando todo lo que había sucedido.
—Pondremos sobre aviso a nuestro rey –dijeron los emisarios del país vecino, no vaya a ser que le pase lo mismo.
Y marcharon al galope.
Claro que los caballos llevaban ya sus patas pintadas, y mientras galopaban, pintaban los caminos de rojo, azul y blanco...
Pero fueron las palomas, las que primero llegaron a la comarca del rey vecino.
Y uno que esta sentado en la puerta de su casa tomando el fresco, las vio y dijo:
—¡Oh, qué lindo!, pintaré mi casa de rojo, azul y blanco.
Y la pintó nomás y... como pueden ustedes imaginar este cuento que acá termina por otro lado vuelve a empezar.
Beatriz Doumerc . Ayax Barnes
La importancia de leer puede verse en la cantidad de libros y cuentos prohibidos y desaparecidos por el poder de los tiranos.
La ultrabomba de Mario Lodi y El pueblo que no quería ser gris de Beatriz Doumerc y Ayax Barnes eran cuentos que habían desaparecido pero gracias a Ana Cuevas de Unamuno y Manuel López los hemos vuelto a leer y los queremos compartir con todos:
La ultrabomba - Mario Lodi
En su fábrica patrón Palanca hacía bebidas con los residuos del petróleo. Pero nadie compraba esas bebidas porque eran negras y hacían venir dolor de barriga.
Entonces inventó una linda publicidad para convencer a la gente.
“Una bebida de Rey para la mamá, el papá y para vos.”
Y él se hizo rico, muy rico, casi como el rey.
Los ricos son siempre amigos de los reyes y también patrón Palanca se hizo amigo.
Una noche fue a cenar a su castillo y le dijo: “¡Hagamos una gran guerra! Yo te construiré la ultrabomba y vos me darás cien ultramillones. Yo seré el más rico del mundo y vos el rey de toda la tierra”.
“Bien”, dijo el rey. “Pero ¿cómo hacemos para convencer a la gente que haga la guerra por nosotros?”.
“Me encargo yo”, dijo patrón Palanca. Se hizo jefe de la televisión e hizo un noticiero lindo como la publicidad y todas las noches decía: “Es lindo combatir y morir por mí y por el rey”.
Y la gente creía en sus palabras mentirosas como bebía sus bebidas negras.
Mientras tanto patrón Palanca en su ultrafábrica nueva construía la ultrabomba, los aviones, los tanques, los fusiles, y todo lo que se necesitaba para hacer la gran guerra. Y le vendió todo al rey por cien ultramillones.
El día de la guerra la gente, en la plaza, miraba en la pantalla de TV al rey y al general Palanca. El general decía: “La guerra ha comenzado. Dentro de poco verán al avión que desengancha la ultrabomba sobre el enemigo que no sabe nada. Nosotros somos los más fuertes y venceremos. Viva yo y viva el rey.”
El avión había llegado sobre la ciudad más grande del mundo. El general ordenó: “¡Tirá la ultrabomba!”.
El piloto miró hacia abajo y vio los chicos que jugaban. Y pensó: “¡Si desengancho los mato!”.
Y volaba, volaba sobre la ciudad que brillaba al sol. Y no obedecía.
—¡Tirá la ultrabomba sobre el enemigo! —gritó el rey enojado.
El piloto volaba y decía:
—Sólo veo chicos y gente que trabaja... el enemigo no lo veo... el enemigo no está.
El rey el general gritaron:
—¡Son ellos el enemigo! Desenganchá y destruilos”.
Pero el pueblo y los soldados gritaron todos juntos:
—¡NO!
Gritaron tan fuerte que el piloto los escuchó. Entonces regresó, voló sobre el castillo y le dijo al rey:
—¡La bomba te la tiro a vos!
El rey y el general escaparon, y desde ese día comenzó otra historia. En toda la tierra, una historia sin guerra.
Texto: Mario Lodi.
Ilustraciones: I. Sedazzari
Traducción y Supervisión: Augusto Bianco.
Biblioteca di Lavoro. Editorial L. Manzuoli, Florencia, Italia.
Rompan Fila Ediciones, 1975
Buenos Aires, Argentina
La ultrabomba - Mario Lodi
En su fábrica patrón Palanca hacía bebidas con los residuos del petróleo. Pero nadie compraba esas bebidas porque eran negras y hacían venir dolor de barriga.
Entonces inventó una linda publicidad para convencer a la gente.
“Una bebida de Rey para la mamá, el papá y para vos.”
Y él se hizo rico, muy rico, casi como el rey.
Los ricos son siempre amigos de los reyes y también patrón Palanca se hizo amigo.
Una noche fue a cenar a su castillo y le dijo: “¡Hagamos una gran guerra! Yo te construiré la ultrabomba y vos me darás cien ultramillones. Yo seré el más rico del mundo y vos el rey de toda la tierra”.
“Bien”, dijo el rey. “Pero ¿cómo hacemos para convencer a la gente que haga la guerra por nosotros?”.
“Me encargo yo”, dijo patrón Palanca. Se hizo jefe de la televisión e hizo un noticiero lindo como la publicidad y todas las noches decía: “Es lindo combatir y morir por mí y por el rey”.
Y la gente creía en sus palabras mentirosas como bebía sus bebidas negras.
Mientras tanto patrón Palanca en su ultrafábrica nueva construía la ultrabomba, los aviones, los tanques, los fusiles, y todo lo que se necesitaba para hacer la gran guerra. Y le vendió todo al rey por cien ultramillones.
El día de la guerra la gente, en la plaza, miraba en la pantalla de TV al rey y al general Palanca. El general decía: “La guerra ha comenzado. Dentro de poco verán al avión que desengancha la ultrabomba sobre el enemigo que no sabe nada. Nosotros somos los más fuertes y venceremos. Viva yo y viva el rey.”
El avión había llegado sobre la ciudad más grande del mundo. El general ordenó: “¡Tirá la ultrabomba!”.
El piloto miró hacia abajo y vio los chicos que jugaban. Y pensó: “¡Si desengancho los mato!”.
Y volaba, volaba sobre la ciudad que brillaba al sol. Y no obedecía.
—¡Tirá la ultrabomba sobre el enemigo! —gritó el rey enojado.
El piloto volaba y decía:
—Sólo veo chicos y gente que trabaja... el enemigo no lo veo... el enemigo no está.
El rey el general gritaron:
—¡Son ellos el enemigo! Desenganchá y destruilos”.
Pero el pueblo y los soldados gritaron todos juntos:
—¡NO!
Gritaron tan fuerte que el piloto los escuchó. Entonces regresó, voló sobre el castillo y le dijo al rey:
—¡La bomba te la tiro a vos!
El rey y el general escaparon, y desde ese día comenzó otra historia. En toda la tierra, una historia sin guerra.
Texto: Mario Lodi.
Ilustraciones: I. Sedazzari
Traducción y Supervisión: Augusto Bianco.
Biblioteca di Lavoro. Editorial L. Manzuoli, Florencia, Italia.
Rompan Fila Ediciones, 1975
Buenos Aires, Argentina
lunes, 29 de diciembre de 2008
Libro recomendado
LA AVENTURA DEL PENSAMIENTO / FERNANDO SAVATER
Sudamericana / 40185
La obra de Savater, siempre lúcida y polémica, arremete esta vez con el origen de las ideas que formaron la cultura occidental. La aventura del pensamiento es un libro imprescindible para entender el espíritu de nuestro tiempo.
Sudamericana / 40185
La obra de Savater, siempre lúcida y polémica, arremete esta vez con el origen de las ideas que formaron la cultura occidental. La aventura del pensamiento es un libro imprescindible para entender el espíritu de nuestro tiempo.
mail recibido por año nuevo
El viaje hacia el futuro.
Por Silvia Finder Gam.
Hoy salí de viaje. Me monté sobre mi escoba super y volé ¡hacia el futuro!Pero hasta el futuro cercano. Hasta el 2009.Y vi, me maravillé, sonreí y creí.Vi que los deseos de los cuentos se realizaban. Que la gente incrédula y seria, con mirada arrugada, no leía.Que los que leían y escribían… reían.Que los que escuchaban… soñaban.Que quienes amaban los libros… crecían.Me maravillé al ver que tantos y tantas lograban lo que se proponían.Observé más y noté que aquellos que creaban… brotaban y crecían felices.Sonreí al darme cuenta de que cada vez somos más los que entendemos lo que significa leer. Y que eso forma un código común que alegra y une.Y creí. Creí en eso de ” no todo está perdido en este mundo“, entonces “Aún creo en la bondad humana” como decía Ana Frank.Por eso volví al presente y desde este incomparable blog les deseo a todas las personas, a todas las familias, que sigan apostando a la lectura y alcemos juntos la copa de fantasía y brindemos por un mundo mejor, por la igualdad de posibilidades, por la sonrisa, por el abrazo y porque nazcan nuevos personajes y nuevos cuentos para reencontrarnos y disfrutar.No se pierdan las nuevas propuestas del verano del 2009.¡FELICIDADES!SFG
Por Silvia Finder Gam.
Hoy salí de viaje. Me monté sobre mi escoba super y volé ¡hacia el futuro!Pero hasta el futuro cercano. Hasta el 2009.Y vi, me maravillé, sonreí y creí.Vi que los deseos de los cuentos se realizaban. Que la gente incrédula y seria, con mirada arrugada, no leía.Que los que leían y escribían… reían.Que los que escuchaban… soñaban.Que quienes amaban los libros… crecían.Me maravillé al ver que tantos y tantas lograban lo que se proponían.Observé más y noté que aquellos que creaban… brotaban y crecían felices.Sonreí al darme cuenta de que cada vez somos más los que entendemos lo que significa leer. Y que eso forma un código común que alegra y une.Y creí. Creí en eso de ” no todo está perdido en este mundo“, entonces “Aún creo en la bondad humana” como decía Ana Frank.Por eso volví al presente y desde este incomparable blog les deseo a todas las personas, a todas las familias, que sigan apostando a la lectura y alcemos juntos la copa de fantasía y brindemos por un mundo mejor, por la igualdad de posibilidades, por la sonrisa, por el abrazo y porque nazcan nuevos personajes y nuevos cuentos para reencontrarnos y disfrutar.No se pierdan las nuevas propuestas del verano del 2009.¡FELICIDADES!SFG
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Libros que recomendamos leer:
El abanico de seda de Lisa See.
Esta novela se relaciona con una investigación que hizo la autora, en la provincia de Huan (China), en torno a dos privilegios que tenían las niñas-mujeres hace más de cien años. Uno de ellos era la especial relación de amistad con su laotong o alma gemela y el otro el aprendizaje de un lenguaje secreto, llamado nu shu, que les permitía expresar sus íntimos pensamientos y emociones. Esa amistad, que duraba toda la vida, tenía un lugar fundamental en la sacrificada vida de mujeres predestinadas a ser una mera posesión de los hombres. El abanico de seda es una novela centrada en la cultura china, pero por muchos motivos supera cualquier especificidad cultural. La protagonista de esta historia, Lirio Blanco, cuenta su vida y paralelamente va mostrándose a ella misma en diferentes aspectos: como esposa, madre, hija, nuera. La transformación del personaje principal habla de los cambios que un sujeto sufre debido a las circunstancias que le tocan vivir. Una mirada a la vida de profundo amor, llena de sabiduría. La lectura de esta novela transporta al lector a un tiempo y lugar lejano y extraño, sin embargo los personajes se sienten lo suficientemente cercanos como para compartir con ellos sentimientos, emociones, ideas que sin duda no tienen tiempo ni lugar. Todo sirve, además, de perfecto motivo para flexionar acerca del papel y destino de las mujeres y por qué no de la incidencia de los hombres en esos destinos.
El abanico de seda de Lisa See.
Esta novela se relaciona con una investigación que hizo la autora, en la provincia de Huan (China), en torno a dos privilegios que tenían las niñas-mujeres hace más de cien años. Uno de ellos era la especial relación de amistad con su laotong o alma gemela y el otro el aprendizaje de un lenguaje secreto, llamado nu shu, que les permitía expresar sus íntimos pensamientos y emociones. Esa amistad, que duraba toda la vida, tenía un lugar fundamental en la sacrificada vida de mujeres predestinadas a ser una mera posesión de los hombres. El abanico de seda es una novela centrada en la cultura china, pero por muchos motivos supera cualquier especificidad cultural. La protagonista de esta historia, Lirio Blanco, cuenta su vida y paralelamente va mostrándose a ella misma en diferentes aspectos: como esposa, madre, hija, nuera. La transformación del personaje principal habla de los cambios que un sujeto sufre debido a las circunstancias que le tocan vivir. Una mirada a la vida de profundo amor, llena de sabiduría. La lectura de esta novela transporta al lector a un tiempo y lugar lejano y extraño, sin embargo los personajes se sienten lo suficientemente cercanos como para compartir con ellos sentimientos, emociones, ideas que sin duda no tienen tiempo ni lugar. Todo sirve, además, de perfecto motivo para flexionar acerca del papel y destino de las mujeres y por qué no de la incidencia de los hombres en esos destinos.
viernes, 18 de julio de 2008
CUMPLEAÑOS DE LA BIBLIOTECA
El pasado 9 de julio se festejo el cumpleaños de la biblioteca. Se realizo en el quincho de infantil, donde a la tarde se hizo una obra de teatro infantil llamada donde acudieron chicos de las infantiles de Estrella y las infantiles de Villa Montoro (quienes habían venido a jugar la jornada), luego de la obra tomaron todos juntos una chocolatada con facturas. Hay que agradecer a Federico Ruiz por conseguir el sonido para la obra.
A la noche se hizo una gran cena donde fueron varios cantantes, se mostro un video de las cosas q se han echo este año y el anterior, y hasta se soplo la velitas a la biblioteca.
Acá les dejo algunas fotos de la obra de teatro y de la cena:











A la noche se hizo una gran cena donde fueron varios cantantes, se mostro un video de las cosas q se han echo este año y el anterior, y hasta se soplo la velitas a la biblioteca.
Acá les dejo algunas fotos de la obra de teatro y de la cena:











Suscribirse a:
Entradas (Atom)